Elegir la motorización de un coche es, hoy en día, la decisión más importante antes de firmar la compra. No se trata solo de gustos o sensaciones al volante: este paso afecta de forma directa al coste de uso, las emisiones, la movilidad diaria y hasta la reventa futura. En 2025, el mercado español sigue una transformación muy clara: el predominio de las tecnologías electrificadas (híbridos y eléctricos) está desplazando progresivamente a los motores tradicionales de gasolina y diésel.
Para analizar cada opción con rigor, explico a continuación cuándo y por qué elegir cada tipo de motorización, con datos y consejos prácticos.
1. Diésel: ¿Aún tiene sentido?
Durante décadas el diésel fue la elección predilecta para quienes recorrían muchos kilómetros al año. Su principal virtud sigue siendo la eficiencia en carretera y el consumo bajo, especialmente en trayectos largos y constantes. Históricamente, un diésel puede gastar un ~15 % menos de combustible que su equivalente de gasolina en ciclo extraurbano.
Situación actual en España: las matriculaciones de diésel han sufrido un retroceso muy pronunciado: en 2024 representaron solo alrededor del 9,5 % de las ventas totales, frente a cifras mucho mayores hace pocos años. Esto indica una tendencia de declive constante.
Cuándo elegir diésel
Si haces más de 20 000 km al año (especialmente en carretera) y casi siempre a velocidad constante.
Si quieres autonomía elevada sin depender de recargas o gasolineras frecuentes.
Si tu conducción es mayoritariamente extraurbana.
Limitaciones
En zonas urbanas con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), los vehículos diésel pueden tener restricciones de acceso o mayores impuestos en el futuro.
La normativa europea planea restringir progresivamente la venta de coches de combustión hacia 2035, aunque los detalles aún están en debate.
2. Gasolina: versátil y asequible
Los motores de gasolina siguen siendo una opción muy popular por su equilibrio entre coste de compra y funcionamiento. Aunque consumen más que un diésel en carretera y su eficiencia en urbano es menor que la de híbridos, son menos complejos y más baratos de mantener que híbridos o eléctricos.
Tendencia en España: la cuota de mercado de los coches de gasolina también está en descenso, aunque todavía representan una parte significativa del parque circulante.
Cuándo elegir gasolina
Si haces trayectos mixtos con predominio urbano y no alcanzas altos kilometrajes anuales.
Si quieres coste de compra bajo y mantenimiento sencillo.
Si no tienes necesidad de etiqueta ambiental ECO o CERO (o no circulas en ZBE estrictas).
Limitaciones
El precio de los carburantes y las futuras restricciones en ciudades puede hacerlos menos atractivos a largo plazo.
En autopistas largas, su consumo puede ser significativamente mayor que el de un diésel equivalente.
3. Híbridos (no enchufables y enchufables): el equilibrio perfecto
Los híbridos combinan un motor térmico con uno o varios motores eléctricos. Existen dos grandes categorías:
Híbridos no enchufables (HEV): no se recargan en un enchufe; su batería se carga con la propia conducción. Son ideales en ciudad y trayectos mixtos, reduciendo el consumo y las emisiones.
Híbridos enchufables (PHEV): permiten recarga externa, lo que permite cortas distancias en modo totalmente eléctrico y gasolina cuando se agota la batería.
Tendencia de ventas: los híbridos no enchufables se consolidaron como una de las tecnologías más vendidas en España, superando incluso a gasolina y diésel en 2024, lo que demuestra una clara preferencia del mercado.
Cuándo elegir híbrido
Uso urbano frecuente: los híbridos no enchufables reducen notablemente el consumo en ciudad.
Viajes mixtos: los PHEV combinan eficiencia eléctrica en trayectos cortos y autonomía ilimitada en viajes largos.
Acceso a Zonas de Bajas Emisiones: los híbridos tienen etiqueta ECO en la DGT, mejor que los coches de combustión tradicionales.
Limitaciones
El coste de compra suele ser superior al de gasolina o diésel.
En trayectos largos constantes sin recarga, los PHEV pueden comportarse como un gasolina convencional.
4. Eléctrico puro (BEV): el futuro inmediato
Los coches eléctricos funcionan exclusivamente con batería y motor eléctrico, lo que significa cero emisiones directas, menor mantenimiento y costos de energía muy bajos por kilómetro cuando se recarga en casa o lugares públicos.
Crecimiento exponencial: en España, las matriculaciones de eléctricos puros y electrificados (híbridos y enchufables) representan ya un porcentaje muy alto de las ventas recientes, reflejando cómo el mercado se orienta hacia esta tecnología.
Cuándo elegir eléctrico
Si tienes cargador en casa o acceso fácil a recarga pública.
Si tus desplazamientos son urbanos o de corta/media distancia habitualmente.
Si quieres minimizar emisiones y costes de uso.
Limitaciones
El coste de compra sigue siendo generalmente más alto, aunque las ayudas públicas (como las del Plan Moves) ayudan a reducirlo.
La infraestructura de recarga, si bien en expansión, aún varía según zona.
Conclusión experta: elige según tu uso real
No hay una única respuesta válida para todos: la mejor elección depende de tu perfil de uso.
✔ Si haces muchos kilómetros en carretera: diésel sigue siendo eficiente si no tienes restricciones urbanas.
✔ Si tu conducción es mixta y quieres balancear eficiencia y confort: híbridos (HEV o PHEV) son la opción más versátil.
✔ Si tus trayectos son mayoritariamente urbanos y puedes recargar con facilidad: el eléctrico puro ofrece la menor huella y costes de uso a largo plazo.
✔ Si buscas simplicidad y bajo coste inicial: gasolina puede seguir siendo adecuada, aunque su tendencia decreciente hace que pierda atractivo frente a electrificados.
La decisión debe basarse en kilometraje, tipo de rutas, acceso a recarga y prioridades medioambientales. Tomar esta decisión con datos, contexto de mercado y uso real te permitirá ahorrar dinero y evitar sorpresas en los próximos años.
