En 2026, la etiqueta ambiental de la DGT ya no es un “extra”: es el pase de entrada a muchas ciudades, la diferencia entre aparcar fácil o dar vueltas, y el factor que puede convertir un trayecto cotidiano en una multa. Con las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) cada vez más asentadas, entender qué significa cada distintivo y cómo te afecta es básico antes de comprar coche (o incluso antes de entrar al centro).
Qué etiquetas existen y qué indican
La DGT clasifica los turismos según su tecnología y nivel de emisiones. Lo importante: no depende solo del año, sino de la homologación.
- Etiqueta 0 (azul): los más favorables para ciudad. Incluye eléctricos puros (BEV), pila de combustible y híbridos enchufables (PHEV) con ≥40 km de autonomía eléctrica (según criterios DGT). Suele ser la que más ventajas ofrece en acceso y estacionamiento.
- Etiqueta ECO (verde/azul): híbridos no enchufables (HEV), microhíbridos (MHEV) cuando aplica, PHEV con menos autonomía eléctrica y vehículos a gas (GLP/GNC). Es la “todoterreno” urbana: normalmente permite entrar donde otros tienen restricciones.
- Etiqueta C (verde): gasolina y diésel modernos (según Euro y fecha/homologación). En muchas ciudades sigue siendo válida para circular, aunque con menos ventajas.
- Etiqueta B (amarilla): gasolina y diésel más antiguos que los C, pero aún dentro de lo aceptado por la DGT. En 2026 es la etiqueta que más se vigila, porque suele ser la primera en sufrir limitaciones progresivas.
Cómo saber la etiqueta exacta de tu coche (y no equivocarte)
Dos coches del mismo año pueden tener etiqueta distinta. Antes de comprar (sobre todo si es de segunda mano), lo más seguro es consultar la etiqueta por matrícula en la Sede Electrónica de la DGT. Te dirá cuál te corresponde o si tu vehículo no tiene distintivo.
ZBE en 2026: la pegatina decide tu día a día
El marco legal obliga a implantar ZBE en municipios de más de 50.000 habitantes (y otros supuestos) y fija criterios generales, pero cada ayuntamiento define la “letra pequeña”: horarios, excepciones para residentes, carga y descarga, sanciones, aparcamiento, etc.
La tendencia es clara: sin distintivo suele ser el primer bloqueado; después llegan restricciones crecientes para B en determinadas zonas o franjas; y C se mantiene con más margen, aunque con menos ventajas. En cambio, ECO y 0 suelen tener el camino más despejado, especialmente en entornos urbanos.
Ojo con el “coste total”: no es solo si entras o no
La etiqueta también impacta en el uso real: tarifas de aparcamiento regulado, posibilidad de circular en episodios de alta contaminación, carriles o accesos específicos y, sobre todo, la reventa. En 2026, un coche con etiqueta desfavorable puede devaluarse más rápido en ciudades con ZBE estrictas.
Euro 7: lo que viene en el radar
Además de las etiquetas, Europa avanza con Euro 7, que refuerza el control de emisiones y amplía el foco hacia partículas de frenos y neumáticos. No cambia tu etiqueta mañana, pero sí influye en la oferta futura y en cómo se diseñan los coches nuevos, especialmente para entornos urbanos.
Consejos rápidos (para no jugártela)
- Si haces mucha ciudad: prioriza ECO o 0, por libertad de acceso y menor fricción con ZBE.
- Si haces mucha carretera: una etiqueta C eficiente puede ser racional, pero revisa restricciones locales si entras a ciudad a menudo.
- Si compras segunda mano: confirma etiqueta por matrícula y revisa el calendario de tu municipio (porque puede cambiar tu rutina).
Conclusión: en 2026 la etiqueta es una decisión de movilidad, no un detalle. Comprueba la tuya, entiende tu ZBE y elige con cabeza. Y en www.rankingdecoches.com te lo contamos todo.
