El Hyundai Tucson PHEV (desde 44.990 €*) llega como una opción del segmento SUV compacto orientada a quien busca un equilibrio entre uso diario sin emisiones locales y viajes largos con apoyo térmico. Se presenta como un híbrido enchufable de tamaño medio que mantiene la practicidad típica del Tucson al tiempo que introduce una batería suficiente para recorridos urbanos en modo eléctrico. Precio orientativo en España sin aplicar ayudas públicas ni descuentos comerciales. Sus principales diferencias respecto a opciones convencionales del mismo modelo radican en la combinación del motor térmico con un motor eléctrico potente, la capacidad de circular en modo cero emisiones durante trayectos cortos y una arquitectura pensada para maximizar la habitabilidad sin penalizar en exceso el maletero.
Hyundai Tucson PHEV 2026: análisis completo, autonomía, precio y opinión
Ficha técnica y principales características
| Motorización | 1.6 T-GDi gasolina + motor eléctrico (híbrido enchufable) |
| Potencia | 265 CV (potencia combinada) |
| Autonomía WLTP | ≈ 50 km eléctrica (WLTP combinado) |
| Batería / Capacidad | 13,8 kWh (bruto) |
| Consumo homologado | 1,0 l/100 km (combinado WLTP, valor orientativo) |
| Aceleración 0-100 km/h | 7,8–8,0 s (según versión) |
| Longitud | 4.500 mm |
| Maletero | ≈ 558 L (con batería instalada) |
| Precio desde | 44.990 €* |
Diseño y planteamiento del modelo
El Tucson PHEV mantiene el lenguaje de diseño de la gama Tucson con líneas angulosas y una presencia frontal marcada, aunque sin estridencias. Su planteamiento prioriza la combinación de estética SUV con funcionalidad urbana: ruedas de mayor diámetro, postura elevada y una silueta que busca equilibrio entre deportividad y confort. Dentro de la gama, se sitúa como la alternativa más eficiente para quienes quieren reducir emisiones en el día a día sin renunciar a la versatilidad de un SUV familiar. El público objetivo es amplio: familias urbanas, profesionales que alternan ciudad y autovía, y compradores que valoran la posibilidad de circular en eléctrico en recorridos cotidianos. Respecto a generaciones anteriores, la versión PHEV ha pulido la integración de la batería para minimizar impacto en habitabilidad y ha afinado software de gestión energético, lo que mejora la sensación de unidad entre los diferentes modos de conducción.
Interior, espacio y tecnología
La calidad percibida del habitáculo es sólida, con materiales correctos en superficies táctiles y ajustes coherentes para el segmento. La ergonomía está bien resuelta: mandos agrupados, buena visibilidad y asientos con soporte adecuado para trayectos largos. En términos de habitabilidad, las plazas traseras ofrecen espacio para adultos en viajes cotidianos y anclajes ISOFIX para sistemas infantiles. El maletero, con alrededor de 558 litros, sigue siendo práctico pese a la presencia de la batería en el túnel posterior; la forma es regular y permite un uso cotidiano sin grandes restricciones. El sistema multimedia integra pantalla táctil con conectividad Apple CarPlay y Android Auto, navegación y menús para gestión de la recarga y modos híbridos. En cuanto a ayudas a la conducción, incorpora control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril, frenada de emergencia autónoma y sistemas de monitorización del entorno que facilitan la conducción mixta; su implementación es técnica pero comprensible en la operación diaria.
Motor, rendimiento y comportamiento
El Tucson PHEV combina el 1.6 T-GDi de gasolina con un motor eléctrico para ofrecer una potencia combinada de 265 CV. En uso real, las prestaciones se perciben ágiles: la respuesta instantánea del motor eléctrico mejora la respuesta en ciudad y los adelantamientos en carretera son solventes gracias al apoyo térmico. La aceleración 0-100 km/h se sitúa en torno a 7,8–8,0 s, cifra que explica su carácter más dinámico que muchos híbridos convencionales. La autonomía eléctrica WLTP de aproximadamente 50 km permite cubrir la mayor parte de desplazamientos urbanos habituales sin consumir gasolina; en uso real la cifra dependerá del estilo de conducción, temperatura y uso de climatización, situándose con conducción eficiente entre 35 y 45 km en condiciones mixtas. El consumo estimado en uso normal, combinando fases eléctricas y térmicas, se aproxima al valor homologado solo si se recarga con frecuencia; sin recarga habitual, el consumo térmico se asemeja al de un híbrido convencional. En ciudad el vehículo se muestra suave y recupera energía de frenada eficientemente; en carretera, el motor térmico ofrece empuje constante y la transición entre fuentes es discreta, siempre que el conductor seleccione modos de gestión adecuados.
Carga, eficiencia y costes de uso
Como híbrido enchufable, el Tucson PHEV ofrece carga en corriente alterna (AC) con potencias domésticas y en wallbox que permiten tiempos de recarga completos en torno a 2–3 horas con carga a 3,6–7,2 kW. No está concebido para carga rápida en DC de altas potencias; la carga rápida apenas aplica a baterías de esta capacidad. En uso real, esto implica que la mayor eficiencia se obtiene recargando a diario en el hogar o lugar de trabajo. El coste energético por 100 km en modo mayoritariamente eléctrico dependerá del precio local de la electricidad; con un precio medio de 0,20 €/kWh y capacidad utilizable cercana a 13 kWh, el coste por ciclo eléctrico puede situarse por debajo de 1,5–2,5 € para recorridos urbanos cortos. En términos de mantenimiento, los PHEV conservan parte del mantenimiento de un térmico pero con menor desgaste en frenos y ciertas piezas gracias a la recuperación de energía; sin embargo, requieren atención a la parte eléctrica y a la gestión de la batería a largo plazo.
Precio, versiones y equipamiento
La oferta comercial del Tucson PHEV incluye varias terminaciones que varían en equipamiento y sistema de tracción. La versión base incluye elementos de seguridad activa, climatizador, pantalla multimedia y ayudas a la conducción básicas; los niveles superiores añaden equipamiento de confort, sistemas de sonido premium y paquetes de asistencia más avanzados, además de acabados interiores más elaborados. Los elementos que encarecen significativamente el precio son los paquetes de seguridad avanzada, los acabados superiores y la opción de tracción total en las configuraciones que la ofrecen. En España puede acogerse a las ayudas públicas para vehículos electrificados según las convocatorias vigentes y requisitos de achatarramiento, pero el precio indicado no incorpora esas ayudas ni posibles descuentos comerciales.
Lo mejor y lo mejorable
Lo mejor
La integración del sistema PHEV ofrece una autonomía eléctrica útil para los desplazamientos urbanos diarios y una potencia combinada que asegura prestaciones superiores a la media del segmento; la habitabilidad se mantiene razonable y la experiencia de conducción resulta equilibrada entre confort y dinamismo.
Lo mejorable
La capacidad de batería es limitada frente a eléctricos puros, lo que exige recarga frecuente para aprovechar ventajas de coste y emisiones; la ausencia de carga rápida DC relevante y la complejidad adicional de mantenimiento eléctrico son puntos a valorar antes de la compra.
En definitiva, el Hyundai Tucson PHEV se presenta como una alternativa técnica y práctica para quien busca reducir emisiones en el uso diario sin renunciar a la versatilidad de un SUV. Encaja especialmente bien con conductores que pueden recargar con regularidad en garaje o trabajo y que realizan trayectos mixtos donde la combinación de eléctrico y térmico aporta valor. La decisión se basa en el patrón de uso: si predominan los desplazamientos cortos con posibilidad de recarga, su propuesta es coherente; si no, el beneficio real se reduce y conviene analizar el coste total de uso en función de itinerarios y frecuencia de recarga.
